Crecer y aprender
Centro de aprendizaje integral
Con Aitor Gutiérrez y Patricia Sanz
Zaragoza (Aragón)
El proyecto nace de un nuevo concepto de centro de desarrollo infantil. La clienta es una logopeda que decide reunir a otras profesionales de ámbitos directamente relacionados -psicopedagogía, grafología, optometría- para crear un espacio en el que ofrecer un servicio integral de aprendizaje. El estado inicial de la obra es un piso interior que dispone de poca luz y altura, donde el reto es redistribuir las estancias para dotar a los espacios de trabajo de luz natural y generar un ambiente amable y tranquilo para las niñas y niños, disponiendo de un presupuesto ajustado. Para ello se colocan los despachos en una corona exterior aprovechando los huecos exteriores existentes. Estos se comunican mediante un espacio central de espera con juegos, el cual recibe luz a través de los muros de pavés de los despachos y por un techo tensado iluminado que recrea una sensación de luz cenital natural. Conexo al espacio central mediante una puerta de fuelle con paneles de pizarra pintables se dispone de un office para las trabajadoras, habitación que sirve a su vez de lugar de reuniones y para charlas de formación. La materialidad y color del proyecto se decide adecuarla al mobiliario y objetos que cada profesional llevará al centro, trabajando con colores primarios fácilmente combinables y que están a la espera de recibir la actividad y transformación generada por los usuarios. Las paredes se revisten de azulejo blanco liso de 15x15 con junta azul, idónea por motivos de limpieza y economía, y para las paredes autoportantes translúcidas se elige una pieza de pavés de la misma dimensión que los azulejos, generando un juego continuo de juntas azules. El suelo existente de terrazo se cubre con un pavimento de linóleo para crear una superficie más blanda donde los pequeños puedan jugar en el suelo.
Crecer y aprender
Centro de aprendizaje integral
Con Aitor Gutiérrez y Patricia Sanz
Zaragoza (Aragón)
El proyecto nace de un nuevo concepto de centro de desarrollo infantil. La clienta es una logopeda que decide reunir a otras profesionales de ámbitos directamente relacionados -psicopedagogía, grafología, optometría- para crear un espacio en el que ofrecer un servicio integral de aprendizaje. El estado inicial de la obra es un piso interior que dispone de poca luz y altura, donde el reto es redistribuir las estancias para dotar a los espacios de trabajo de luz natural y generar un ambiente amable y tranquilo para las niñas y niños, disponiendo de un presupuesto ajustado. Para ello se colocan los despachos en una corona exterior aprovechando los huecos exteriores existentes. Estos se comunican mediante un espacio central de espera con juegos, el cual recibe luz a través de los muros de pavés de los despachos y por un techo tensado iluminado que recrea una sensación de luz cenital natural. Conexo al espacio central mediante una puerta de fuelle con paneles de pizarra pintables se dispone de un office para las trabajadoras, habitación que sirve a su vez de lugar de reuniones y para charlas de formación. La materialidad y color del proyecto se decide adecuarla al mobiliario y objetos que cada profesional llevará al centro, trabajando con colores primarios fácilmente combinables y que están a la espera de recibir la actividad y transformación generada por los usuarios. Las paredes se revisten de azulejo blanco liso de 15x15 con junta azul, idónea por motivos de limpieza y economía, y para las paredes autoportantes translúcidas se elige una pieza de pavés de la misma dimensión que los azulejos, generando un juego continuo de juntas azules. El suelo existente de terrazo se cubre con un pavimento de linóleo para crear una superficie más blanda donde los pequeños puedan jugar en el suelo.
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Centro de aprendizaje integral
Con Aitor Gutiérrez y Patricia Sanz
Zaragoza (Aragón)
El proyecto nace de un nuevo concepto de centro de desarrollo infantil. La clienta es una logopeda que decide reunir a otras profesionales de ámbitos directamente relacionados -psicopedagogía, grafología, optometría- para crear un espacio en el que ofrecer un servicio integral de aprendizaje. El estado inicial de la obra es un piso interior que dispone de poca luz y altura, donde el reto es redistribuir las estancias para dotar a los espacios de trabajo de luz natural y generar un ambiente amable y tranquilo para las niñas y niños, disponiendo de un presupuesto ajustado. Para ello se colocan los despachos en una corona exterior aprovechando los huecos exteriores existentes. Estos se comunican mediante un espacio central de espera con juegos, el cual recibe luz a través de los muros de pavés de los despachos y por un techo tensado iluminado que recrea una sensación de luz cenital natural. Conexo al espacio central mediante una puerta de fuelle con paneles de pizarra pintables se dispone de un office para las trabajadoras, habitación que sirve a su vez de lugar de reuniones y para charlas de formación. La materialidad y color del proyecto se decide adecuarla al mobiliario y objetos que cada profesional llevará al centro, trabajando con colores primarios fácilmente combinables y que están a la espera de recibir la actividad y transformación generada por los usuarios. Las paredes se revisten de azulejo blanco liso de 15x15 con junta azul, idónea por motivos de limpieza y economía, y para las paredes autoportantes translúcidas se elige una pieza de pavés de la misma dimensión que los azulejos, generando un juego continuo de juntas azules. El suelo existente de terrazo se cubre con un pavimento de linóleo para crear una superficie más blanda donde los pequeños puedan jugar en el suelo.









